Citing Discriminatory and Dangerous Proximity to Industrial Zoning, West Dallas Neighborhood Joins HUD Complaint Against the City of Dallas
(DALLAS) — Joining the complaint filed by the Coalition for Neighborhood Self-Determination, Joppa Environmental Health Project, Neighbors United/Vecinos Unidos and Marsha Jackson, Singleton United/Unidos––led by Janie Cisneros––filed a complaint against the City of Dallas for failing to address their communities’ proximity to heavy industry in their majority Black and Latine neighborhood.
Janie Cisneros, who lives next to the almost 80-year-old shingle factory, GAF––responsible for some of the largest amounts of air pollution in the area––is one of the complainants. Her residential street is entirely industrial zoned, leaving her and her neighbors with no protections from legal and illegal industrial polluters.
Their complaint details how the City’s industrial zoning of single-family neighborhoods of color violates the Fair Housing Act. The City enacted land-use rules and zoning ordinances that restrict or deny housing opportunities or otherwise make dwellings unavailable to persons because of race, color, or national origin. Because of the industrial zoning the City has placed on their homes, residents are unable to rebuild their homes if they are damaged or obtain loans for their homes. Michael Daniel and Laura Beshara, the lawyers for the complainants, explain in the HUD complaint that white non-Latino neighborhoods are not subject to industrial zoning placed on their homes.
“My neighbors and I are fighting for our lives and for our neighborhood,” says Janie Cisneros, leader of Singleton United/Unidos, the neighborhood organization of residents living fence-line to GAF and leaders of the GAF’s Gotta Go/GAF Vete Ya campaign. “Over many decades I have seen my neighbors get pushed out due to deteriorating homes and their homes being demolished without the ability to build back. The city has undermined the ability for my neighborhood to survive by zoning us industrially. If something happens to our homes, we can’t build back. This is one way families get uprooted and displaced.”
Earlier this year, the City Plan Commission initiated an Authorized Hearing to consider rezoning the neighborhood. This comes after calls for a zoning change by the community. Since then, however, there has been no movement or indication from the City on when the process will start. “We don’t have the luxury of time. A residential lot on my street is for sale. With its industrial zoning, a warehouse or batch plant could come in by right and be my next door neighbor,” according to Cisneros.
Similarly, the most hazardous and noxious polluter of particulate matter, sulfur dioxide, and volatile organic compounds in the neighborhood, GAF, has failed to reduce the timeline for their departure from their self-proclaimed 7 years and has failed to move their alleged zoning change request forward. “The City is diverging from normal processes with both the Authorized Hearing and the GAF zoning case,” according to Evelyn Mayo, urban planner and environmental advocate with Downwinders at Risk. “The City has delayed the Authorized Hearing to align with the GAF zoning case, but there is no zoning case being processed by the city. It’s a catch 22 that is killing the community.”
A HUD investigator was assigned to the case earlier this year, and has conducted multiple interviews with residents, experts and allies involved with these issues.
Citando la proximidad discriminatoria y peligrosa a la zonificación industrial, vecindario de West Dallas se une a la demanda de HUD contra la Ciudad de Dallas
(DALLAS) – Uniéndose a la denuncia presentada por la Coalición para la Autodeterminación de los Vecindarios, Joppa Environmental Health Project, Neighbors United/Vecinos Unidos y Marsha Jackson, Singleton United/Unidos—dirigida por Janie Cisneros—presentó una denuncia contra la Ciudad de Dallas por no abordar la proximidad de sus comunidades a la industria pesada en su vecindario mayoritariamente negra y latine.
Janie Cisneros, que vive al lado de GAF, una fábrica de tejas de casi 80 años de antigüedad, responsable de algunas de las mayores cantidades de contaminación del aire en el área, es una de las denunciantes. Su calle residencial está completamente zonificada industrialmente, lo que la deja a ella y a sus vecinos sin protección contra los contaminantes industriales legales e ilegales.
Su queja detalla cómo la zonificación industrial de la Ciudad de vecindarios unifamiliares de personas de color viola la Ley de Vivienda Justa. La Ciudad promulgó reglas de uso de la tierra y ordenanzas de zonificación que restringen o niegan las oportunidades de vivienda o que de otro modo hacen que las viviendas no estén disponibles para las personas por su raza, color u origen nacional. Debido a la zonificación industrial que la Ciudad ha colocado en sus casas, los residentes no pueden reconstruir sus casas si están dañadas ni obtener préstamos para sus casas. Michael Daniel y Laura Beshara, los abogados de los demandantes, explican en la demanda de HUD que los vecindarios de blancos no latinos no están sujetos a la zonificación industrial que se les asigna a sus hogares.
“Mis vecinos y yo estamos luchando por nuestras vidas y por nuestro vecindario”, dice Janie Cisneros, líder de Singleton United/Unidos, la organización vecinal de residentes que viven cerca de GAF y líderes de la campaña GAF’s Gotta Go/GAF Vete Ya. “Durante muchas décadas he visto a mis vecinos ser expulsados debido al deterioro de sus casas y sus casas siendo demolidas sin la posibilidad de reconstruirlas. La ciudad ha socavado la capacidad de supervivencia de mi vecindario al zonificarnos industrialmente. Si algo le sucede a nuestras casas, no podemos reconstruir. Esta es una forma en que las familias son desarraigadas y desplazadas.”
A principios de este año, la Comisión del Plan de la Ciudad inició una Audiencia Autorizada para considerar la rezonificación del vecindario. Esto viene después de que la comunidad pide un cambio de zonificación. Desde entonces, no ha habido ningún movimiento o indicación de la Ciudad sobre cuándo comenzará el proceso. “No tenemos el lujo de perder tiempo. Un lote residencial en mi calle está a la venta. Con su zonificación industrial, una almacén o planta dosificadora podría entrar por derecho y ser mi vecino de al lado”, según Cisneros.
De tal manera, el contaminador más peligroso y contaminador nocivo de partículas finas, dióxido de azufre y compuestos orgánicos volátiles en el vecindario, GAF, no ha logrado reducir el plazo para su salida de los autoproclamados 7 años y no ha logrado avanzar con su supuesta solicitud de cambio de zonificación. “La Ciudad se está desviando de los procesos normales tanto con la Audiencia Autorizada como con el caso de zonificación GAF”, según Evelyn Mayo, planificadora urbana y defensora del medio ambiente de Downwinders at Risk. “La Ciudad ha retrasado la Audiencia Autorizada para alinearse con el caso de zonificación de GAF, pero la ciudad no está procesando ningún caso de zonificación. Es un doble vínculo que está matando a la comunidad”.
Un investigador de HUD fue asignado al caso a principios de este año y ha realizado varias entrevistas con residentes, expertos y aliados involucrados en estos temas.
